Menu
header photo

Pintura,Escultura y Cerámica de Marta Murgades

Cariátides. Conocidas en la antigua Grecia clásica (S.VI d.c), como precisas y magnificas columnas decorativas que sujetaban los tímpanos (en algunos casos), o los porches de los templos. Aunque mi obra se remonta a la antigüedad, su verdadera inspiración está en el artista Amadeo Modigliani, quien realizó un estudio sobre las cariátides a las que él llamaba “columnas de ternura”. Mediante un tratamiento plástico mucho mas dinámico, y pese a ser meros esbozos para sus esculturas, dejaba ver claramente la idea de sujeción.

1150;646;435b44787dea39668ab210a3cf993f33bf01b24f1150;646;4820b99c2e3d7943c1998cfb3543caaa79560ae51150;646;f3eb51d9f6efcc192f8d08263b4c591e1f45699c1150;646;69a9f05272aba913cf21b5336ada1c4d34599c011150;646;7cee1f7428caa67ee554d57418a3b5813061785e1150;646;76ec946fab68fcf39820321892e77c37e9736b211150;646;5e31a8289d52560424b73d3075d2044a55bbd886

Mis pequeñas cariátides no se desvían del tema,  ya que simbólicamente sí sujetan un peso, aunque no sea material. Es el peso de su propia existencia. El verdadero significado de mi obra pictórica trata básicamente en la apariencia física que la sociedad exige a la mujer.Como se puede ver, son representaciones voluminosas en la mayoría de los casos, recordando y remontándonos a la representación ideal que se tenía de la mujer en la prehistoria, conocida a través de las diosas de la fertilidad como la Venus de Willendorf.Intento representar el importante papel de la mujer como creadora y como pilar de la familia, claramente relacionado con la iconografía del significado de las cariátides.

Su figura es aparentemente robusta, pero si pidiéramos ver su interior o sacar aquella capa de color veríamos que es frágil, como de cristal, y que se puede romper en cualquier momento. En mi obra represento la cariátide o bien dentro de una mandorla (o vagina) o bien ubicada dentro de una corriente de agua. El motivo es que la mandorla simboliza el interior de la vagina de la madre, dentro de la cual la mujer conserva su cuerpo puro sin mutilaciones ni degradaciones, y solo puede escuchar el sonido de su propia existencia, de la misma manera que cuando el mar está tranquilo y te sumerges en él, quedando completamente desconectado del mundo, dejando de hacer fuerza, te sueltas, vagas en la inmensidad del elemento, te dejas llevar y lo único que escuchas son tus propios pensamientos. Es entonces cuando notas como circula la sangre por las venas, sientes los latidos de tu corazón, es como si volvieras a estar en el interior del vientre de la madre, ese escudo que te protege y que una vez lo abandonas quedas como desnudo delante del mundo, vulnerable y frágil.

Esculturas

En su mayoría llevan el pelo recogido, muestra de la represión que tienen que sufrir a lo largo de su vida. El color del pelo es rojo, por la pasión, fuerza, vitalidad y energía. La mayoría de las figuras están de espalda, como si no tuvieran miedo de la verdad. Puede ser una representación de la suerte que tenemos por haber nacido en este país, pero también una representación triste de la vida esclava que muchas mujeres fuertes deben sufrir. Para mí son una representación romántica. Es un viaje al interior de cada uno para intentar conocernos tal y como somos, no de cómo nos piden que seamos. Se trata de hacer un viaje sin retorno a nuestro verdadero Yo. De alguna manera, escogí este tipo de representación porque necesitaba hacer este viaje para encontrarme a mí misma, siendo consciente de que este es un camino que todos deberíamos hacer.Por eso y para todos los que intenten hacerlo o ya lo hayan conseguido:

“Espero y deseo que se regocijen bajo la sombra de las alas del señor”*

*La cábala y la alquimia, Raimon Arola.

Currículum

Formación:

   Curso de Paleontología: Reconstruyendo el pasado. 
Omnis Cellula Facultad de Biologia UB. 
Marzo 2006 

Curso: Ágora de Atenas:  Los protagonistas del pensamiento occidental.  
Universidad de Barcelona (UB Virtual)  
Octubre- Diciembre 2005  

Curso teórico -práctico: Agentes Biológicos en material orgánico.   
Museo Marítimo Drassanes Reials de Barcelona  
Octubre 2005  


Prácticas de restauración en el Museo Marítimo, Drassanes Reials de Barcelona.  
Febrero de 2005/ Julio de 2005  

Certificado de aptitud Pedagógica (CAP).   
Universidad de Barcelona  
2004-2005  

Colaboración en la restauración del retablo del siglo XVI del Monasterio del Miracle. (Solsona)  Marzo de 2004  

Museu Nacional d'Art de Catalunya. (MNAC) Prácticas, función de conservación y restauración de obras de arte.  Julio de 2004    

                     Bellas Artes. Especialidad de restauración.                         
                   Universidad de Barcelona                        
                     1999-2005                        
 

Monográficos: Gravado y Serigrafía  
Escuela Municipal de Bellas Artes de Lleida (El Roser)  
1999-2000  

Artes y Oficios Especialidad de pintura  
Escuela Municipal de Bellas Artes de Lleida (El Roser)  
1994-1999  

 

Exposiciones individuales:

Exposición de pinturas a la Sala Gràcia. Barcelona 2002

Exposición individual “la maleta roja “ Palma de Mallorca 2013

Exposición individual “la maleta roja”  Manacor 2013

Exposición individual Galería Zenitart , Palma de Mallorca 2014

Exposición individual a s’Escorxador de Marratxí, Palma de Mallorca 2014  

Exposición individual en el Salón Stefan Niedenzu, Palma de Mallorca 2015-2016

 

 

Exposiciones colectivas y ferias de arte:

Muestras de Arte a la Feria “La Fidal” Almacelles (Lleida). 1994-2003

Exposición colectiva sobre el año Dalí, al Casal Cultural d’Almacelles. 2004

Participación en un corto cinematográfica sobre Kafka. Barcelona. Des. 2006/ Gen 2007 

Mostra d’hivern, exposición colectiva a la galería Art Mallorca, Palma de Mallorca 2013

Exposición joyas “petites alegries”, estudio taller de Miquel Segura. Sta Eugènia, Mallorca 2013

Consciencialismo, Exposición Colectiva a la Fundación López Fuseya Palma de Mallorca  2013   

Tuajart, Santa Eugènia 2013

Nit de l’art de Campos, a casa de Miquela Vidal 2013

Nit de l’art Palma “la maleta roja” i “Zenitart” Palma de Mallorca 2013

Exposiciones colectivas  sobre la mujer y el ajedrez en la galería Zenitart de Palma de Mallorca 2013

Muestra de pintura al Ajuntament d’Almacelles 2014 

Taujart, Santa Eugènia 2014

Art nit Biniali, Palma de Mallorca 2014

1001 Caps un poema visual, "Projecte de Miquel Segura", Binissalem, Palma de Mallorca 2014      

Exposición Colectiva “Arteminas” Madrid 2015

Muestra de pintura al museo  de arquitectura y urbanismo "Josep Mas Dordal" d’Almacelles  2015

Taujart, Santa Eugènia  2015

1001 Caps un poema visual, "Projecte de Miquel Segura", CCA Andratx, Palma de Mallorca 2015

Exposición colectiva, "Petites coses", Sóller 2015

Artdemossa, nit de l'art de Valldemossa 2015

1001 Caps un poema visual, "Projecte de Miquel Segura", Valldemossa, Palma de Mallorca 2015

Àngels, Casal Ca'n Garau Sencelles. 2015-2016

 

 

 

 

 

 

 

Críticas

El peso de la feminidad

 

Una de las grandezas del arte es que por su esencial naturaleza de expresión individual permite a las personas recorrer un camino introspectivo hacia la complejidad de su existencia. Una existencia marcada desde nuestro nacimiento por un sentido trágico de la misma. En la filosofía estoica, la enfermedad y el dolor eran vistos como un desafío planteado por la naturaleza y que el hombre debía saber enfrentar con grandeza espiritual. Es precisamente el sufrimiento uno de los sentimientos con los que surge más intensamente la fuerza creativa al obligarnos a buscar en la realidad más honda de nuestro ser, y los antiguos griegos ya comprendieron que el arte más excelso no nace de los momentos de calma y alegría (pues hombres y mujeres lo aceptamos desaprensivamente sin hacernos preguntas), sino del dolor, a partir del cual todo ser toma conciencia de su trascendencia y es un impulso para su sublimación espiritual y artística. Atraída desde siempre por los artistas afligidos, Marta Murgades (Almacellas, Cataluña, 1979) también ha transformado el sufrimiento en una inspiración materializada en obras que no sólo son el reflejo de una angustia personal, sino que pretenden empatizar con el tormento de tantas otras mujeres a partir de la alegoría de las cariátides.

¿Qué peso soportan esas cariátides a sus espaldas? ¿El peso de toda una historia silenciada que necesita salir, narrarse, dejar de ser ignorada? ¿Por qué enmarcarlas en el seno de ovoides mandorlas? ¿Por qué la constante reminiscencia a formas circulares que, pese a camuflarse sutilmente a modo de elemento decorativo, son en realidad la representación de auténticos pezones y órganos sexuales? La obra de Murgades se sitúa de lleno en el debate del feminismo incipiente: el feminismo de la diferencia. A principios de los setenta, Judy Chicago y Miriam Schapiro, artistas, teóricas y pioneras del arte feminista, se detuvieron en analizar obras hechas por mujeres, desvelando un sistemático empleo de imágenes en forma de obertura vaginal; una abundancia sospechosa de formas sexuales entre las que destacaban pechos, nalgas y órganos femeninos. Ambas, convencidas de que estas referencias no eran más que la necesidad imperiosa por parte de las mujeres de explorar su propia identidad, de plasmar su sexualidad, publicaron un artículo en la revista Womanspace Journal titulado “Imaginería femenina”, en el que reivindicaban la existencia de una iconología vaginal. Esta recurrencia como metáfora del cuerpo femenino la encontramos en los misteriosos pasadizos de Georgia O’Keeffee, en las cavidades vaginales de Lee Bontecou, en las formas ovoides de Deborah Remington o en las imágenes circulares de Judy Chicago; cuarenta años después Marta Murgades sigue instintivamente esta línea.

Algunas de sus piezas presentarán, además, otra particularidad: no son mandorlas vacías, no son formas vaginales huecas, sino protagonizadas, en un parafraseo a Modigliani, por auténticas Venus prehistóricas. En este sentido, ese retorno a la raíz, ese guiño a lo ancestral donde la figura femenina se veneraba por su condición fértil, esa reminiscencia casi ritual a tiempos pasados donde la mujer se unía en comunión a la naturaleza más pura y sagrada, alude exactamente al deseo de representar la fuerza eterna femenina omnipresente y la necesidad de regresar al útero materno, una “sed de ser”, como manifestó la propia Ana Mendieta, figura clave del feminismo artístico. Del mismo modo en que Mendieta propuso una unión mística del cuerpo de las mujeres y la naturaleza como una forma de resistencia frente a la cultura falocéntrica, en la producción de Marta, la unión mística se produce con uno mismo y su obra es el reflejo de una experiencia catártica personal a modo de viaje interior que materializa a partir del simbolismo.

Las cariátides de Murgades aparecen como la feminidad que carga a sus espaldas un peso socialmente impuesto, un rol que cumplimentar, una definición que personificar; las ya citadas Venus simbolizan la fertilidad de la mujer, complementada con una frecuente remisión a órganos sexuales y al fluir de líquidos, un aspecto muy intrínsecamente ligado a la biología femenina y que en las obras de Marta aparece alegóricamente representado a través de sus figuras bañadas por el mar; los rostros velados, con claras reminiscencias a esas culturas en las que la mujer es obligada a ocultar sus facciones, no revelan identidad alguna, una suerte de feminidad universal, pero que, sin embargo, no duda en personificar a través de los títulos con constantes alusiones a grandes mujeres de la historia, como Isis o Eva.

Las piezas, contenidas y emanadoras de un aura de desasosiego, esconden, en realidad, la vitalidad que caracteriza a Murgades. No obstante, se echa en falta la espontaneidad que brota de la personalidad de la artista y que le permitiría hacer un arte más sincero con sus impulsos creativos primigenios. Las pinturas, en las que se aprecia una investigación y experimentación a nivel técnico (debido en gran medida a su especialización como restauradora) con fusiones entre diferentes maneras de hacer y materiales de origen diverso, producen un impacto curioso dando como resultado un arte personal y original, rasgo difícil de conseguir y altamente apreciado entre los artistas, y que Murgades ahora debe aprender a potenciar desprendiéndose del miedo y del supuesto decoro que encorsetan aún algunas de sus obras. La buena técnica de la artista se hace evidente no sólo en sus pinturas, sino también en los bocetos, una muestra más espontánea de su arte y que contiene el desgarro y la frescura que a menudo faltan en sus resultados finales, pues estos adolecen de excesiva pulcritud. El riesgo es necesario en todo artista y Murgades, quizá está aún demasiado cohibida, desaprovechando las evidentes virtudes que posee y que subyacen más libremente, como hemos dicho, tanto en sus bocetos como en su escultura.

Por el momento ha tanteado sus posibilidades y en este camino ya ha encontrado una manera propia de plasmar su sensibilidad, un estilo que ahora debe consolidar confiando más en el dictado visceral de sus emociones. Como dijo Pablo Picasso, “la pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere”.

 

 

Ana Ferrero Horrach

Sara Rivera Martorell


MARTA MURGADES  por  ANTHEL BLAU

Es imposible pasar por delante de la obra de Marta Murgades y hacerse el indiferente, que lo que expresa no va con uno. La indiferencia está desaparecida de sus trazos. Así lo expongo, y no porque yo sea un entendido en lienzos, en volúmenes plásticos o en colores explosivos. Sólo soy entendido a dar rienda suelta a lo que me apetezca contar de la artista, amparándome en que ella también crea tal como le da la gana.


Con este enfoque descabellado para una crítica de arte y redactándolo desde la distancia, desde una lejanía considerable, me atrevo sin más a ponerle un ritmo verbal a sus creaciones plásticas. De cerca posiblemente me resultaría más delicado y también más entrañable, pero deseo que no se sostenga por ninguna de las normas de la proximidad, sino con el pincel alejado. Así es cómo mejor siento que puedo exponer sobre Marta la pintora y Murgades la escultora.


Marta Murgades no está en los huecos de las modas, en lo que conviene pintar o en lo que vale la pena expresar. Es la artista callejera de los espacios abiertos, la de los parques de la piel humana y con potenciales explosivos. No son sus obras como el mundo, sino como todos los mundos a la vez, con sus ensanches exclusivos y propios de las recreaciones personales. Es la artista de la locura que mantiene obra a obra una posición destacada en estilos y figuras. Es igual que ella: obra exuberante, trémula, apasionada y tajante.


La artista dice en cada trazo que el mundo es suyo; y también dice que sus porciones de colores son la auténtica magia. Con ello un lienzo o una expresión se convierten en la última aventura de marca propia. Cada realización es el último registro logrado que a velocidad de vértigo invade un panel. Llena con el grafiti espectacular la pared de lo imaginable, pero poniéndole un marco para que no salga disparado a vivir lo exótico que finalmente representa. Marta Murgades es la expresión de lo inusual, y aunque pasen cien años seguirá siendo el emblema de los trazos inusitados. Jamás su obra dará el portazo y se irá tras la nada. Y no lo hará porque es el portazo en sí misma, es el festín del mural, la locura descarada pintada con las dosis de la efervescencia.


Marta Murgades en su obra alumbra con colores los contornos, regodeándose además a gusto. Es como si pintara discursos a pinceladas canalizando emociones y, amparada en las formas, enseñara todos sus delirios. Los deseos colectivos los coloca con belleza y seguidamente los convierte en un metalenguaje, que incluso sin escuela es posible entender. Y sin que pueda pasar, como antes dije, observar desde la indiferencia un detalle de su voluptuosidad.


Finalmente diré, o me atreveré a aventurar, que Marta Murgades no pinta con pinceles, sino con un abanico. Lo embadurna todo con el abanico de la seducción.


Anthel Blau


Marta Murgades es una artista joven que descifra los mitos del pasado para dejarlos impactados en el presente. Su colección la “Nueva Eva” es el compromiso de sacar adelante el resurgir de la feminidad en nuestra atribulada época, un tiempo donde las acciones se funden en los horizontes y se diluyen a pasos de gigante. La artista es fiel a los símbolos eternos y los mantiene estables a trazos y colores. Con tonalidades solares y lunares muestra la química del alma, la misma que desembarcó tiempo atrás de una ciencia alquímica impecable.

Su pintura revela emociones sobresaltadas y simultáneamente la respiración más serena. Liga los elementos de la naturaleza con la armonía de la mística. Penetra en el fondo de la simbología a través de una gama próspera, siguiendo la abundancia de un cosmos que es el cosmos que cada uno tiene en su equipaje más entrañable, en la intimidad de su templo interior.

 Anthel Blau

Videos

 

 

 

 

Contacto